Medicina rehabilitadora


Esta especialidad médica se encarga de la recuperación de las lesiones de nuestros pacientes. Por ello, trabaja de forma coordinada con otras de nuestras especialidades, como Traumatología y Fisioterapia. El objetivo fundamental de la consulta en el área de Rehabilitación en Policlínicas AC es ofrecer un recurso sanitario dedicado a prevenir, diagnosticar, valorar y tratar los posibles déficit o alteraciones del aparato locomotor, sistema nervioso, sistema circulatorio, suelo pélvico, y fono-respiratorio fundamentalmente, que se puedan detectar tanto en pacientes ambulatorios que sean susceptibles de mejorar mediante nuestra actuación.

La especialidad de Rehabilitación, se encarga del diagnóstico, prevención y tratamiento de los pacientes con limitaciones funcionales agudas o crónicas, que se presentan como resultado de enfermedades o lesiones.

El objetivo de manejo por esta especialidad médica es restaurar la función óptima de los pacientes, según lo permita cada enfermedad y su severidad.

Para la consecución del objetivo de restaurar la funcionalidad de nuestros pacientes, utilizamos diferentes medios individualizados según la patología y severidad de cada uno, como la prescripción de órtesis, prótesis, sistemas de sedestación, medicamentos orales, aplicación de medicamentos miorrelajantes, infiltraciones, medios físicos, ejercicios, aplicación de escalas de evaluación, educación, entre otros.

Resultan imprescindibles medios diagnósticos como la ecografía y la radiografía, apoyados en ocasiones por la resonancia magnética nuclear. El Policlínicas AC, las dos primeras técnicas se realizan en el transcurso de la consulta, sin necesidad de pedir otra cita ni acudir otro día, entregando los resultados también en esta misma consulta.

Uno de los paradigmas de la Medicina Rehabilitadora es hacer que volvamos a ser los de antes, después de una lesión, cirugía o simplemente después de un periodo de inactividad. Esta especialidad diagnostica y trata, pero también nos lleva al punto anterior, lo cual resulta clave en la recuperación del estilo de vida anterior, del nivel deportivo e incluso de la autoestima.

El Plasma Rico en Plaquetas (PRP) es un material biológico autólogo, es decir, que se obtiene de la misma sangre del paciente, tomando una muestra por una punción venosa, que posteriormente se centrifuga para separar los distintos componentes (glóbulos blancos, rojos, plaquetas, plasma).

Una porción del centrifugado contiene plasma rico en plaquetas, que son las células que participan en la coagulación. Estas poseen una gran número de sustancias llamadas “factores de crecimiento” que promueven la migración y división celular.

Estos factores tienen el potencial de estimular la respuesta reparativa de los tejidos dañados
, por ejemplo en la tendinosis,​ motivo por el cual se realiza este procedimiento.

En los últimos años se ha reconocido el potencial beneficio del PRP en el tratamiento de lesiones crónicas y agudas del sistema músculo esquelético (tendones, ligamentos y músculos).

El PRP al ser autólogo, tiene un riesgo mínimo de ocasionar reacciones inmunes o de trasmisión de enfermedades infecciosas o contagiosas.​ Las reacciones descritas por el uso de PRP son extremadamente raras.

Los principales riesgos incluyen infección local (<1%) y dolor en sitio de inyección, algo mínimo si se compara con el beneficio que produce.

La Medicina Rehabilitadora trabaja en equipo con otras especialidades como la Fisioterapia, la Enfermería o la Medicina General, y en complemento con la Traumatología. El origen del recorrido del paciente puede ser directamente esta especialidad o un accidente de trabajo diagnosticado por Medicina General y posteriormente derivado a Medicina Rehabilitadora.