Pediatría


Cuidado integral del niño. Desarrollo, enfermedades, alimentación, crecimiento y seguimiento de todo lo que rodea a los niños desde que nacen hasta la adolescencia.

La Pediatría es la especialidad médica que se ocupa del estudio del crecimiento y el desarrollo de los niños hasta la adolescencia (que comprende de los 12 a 18 años) así como del tratamiento de sus enfermedades, si bien en las últimas décadas se ha difuminado la frontera entre la Pediatría y la Hebiatría que estudia a las personas entre los 11 y 14 años de edad. En Policlínicas AC tratamos a los niños y adolescentes hasta los 14 años en el área de pediatría.

La infancia es una etapa de la vida en continuo cambio que, desde un punto de vista biológico, se caracteriza por el crecimiento y la maduración hasta alcanzar la vida adulta.

No se trata por tanto de una disciplina dirigida al estudio de las enfermedades de un determinado órgano o aparato, sino que es la medicina de un ser cuyas características físicas, psíquicas y sociales son muy distintas a las del sujeto adulto.

Al tratarse de una especialidad vertical, los pediatras aborda de una forma total y completa la atención del niño y el adolescente en el contexto del medio donde se desarrolla (familiar, escolar y social). Este hecho implica, por tanto, asumir significativas peculiaridades biológicas,médicas y sociales que distinguen la Pediatría de las especialidades médicas “transversales” y que hace obligada una formación diferenciada y específica.

En Policlínicas AC disponemos de servicio de pediatría que atenderá a los más pequeños en diversas áreas:

  • Control de crecimiento y desarrollo
  • Alimentación infantil
  • Enfermedades infecciosas
  • Asma y bronquitis
  • Consulta recién nacido
  • Prevención y control en especial de la obesidad infantil y juvenil (aparte de la alimentación en general)
  • Pediatría en general

Los adolescentes frecuentemente están en la frontera de ser tratados en pediatría o en medicina general como adultos. Ambas opciones son válidas en la frontera de edad de los 14 años, pero recuerde siempre que el especialista en su desarrollo y crecimiento es el pediatra. Es además el único que puede prescribir las vacunas del calendario vacunal de su Comunidad Autónoma.

Las revisiones periódicas que realiza el pediatra, junto con el cuadro de vacunas establecido, pretenden reducir la incidencia de aquellas enfermedades más habituales como pueden ser:

  • Problemas del lactante: El recién nacido necesita adaptarse al nuevo ambiente y completar su desarrollo iniciado durante la gestación. Este proceso puede traer alguna complicación al bebé como son: posibles lesiones producidas al pasar por el canal del parto que no revisten gran importancia; distress respiratorio; aspiración de meconio; problemas de alimentación y digestión; cólicos; etc
  • Infecciones víricas: Las infecciones víricas son frecuentes en los niños debido a que su sistema inmunológico está todavía en desarrollo. En la mayoría de los casos el pediatra no necesita una prueba diagnóstica para identificar al virus ya que por lo general con los síntomas es suficiente. Las más comunes son: sarampión, varicela o bronquiolitis
  • Gastroenteritis: Es una infección en el aparato gastrointestinal que causa vómitos y diarrea. Esta infección puede ser causada por bacterias o virus. En cualquier caso, la gastroenteritis produce deshidratación por la pérdida de líquidos, es importante reponer el agua y las sales
  • Otitis: Es una infección bacteriana bastante común en los niños pequeños, aunque a veces es causada por un virus. Comienza por un dolor intenso en los oídos y fiebre
  • Amigdalitis: Es una inflamación de las amígdalas causada por bacterias estreptococos del grupo A, y en alguna ocasión por virus.  Se detecta por tener dolor de garganta y dificultad al tragar

En pediatría las pruebas diagnósticas suelen estar fundamentadas en una buena exploración inicial y evaluación de los síntomas:

  • Revisiones: las exploraciones físicas son fundamentales desde las primeras horas del bebé. El peso, medidas y estatura sirven para detectar problemas de desarrollo; la piel pone en manifiesto posibles virus u otros trastornos; la auscultación, palpación, movilidad, etc. son fundamentales para diagnosticar posibles enfermedades. Es muy importante acudir a las revisiones programadas con el pediatra para prevenir cualquier dificultad a tiempo
  • Análisis de orina, heces, y sangre: Estas pruebas son habituales para poder detectar posibles problemas gastrointestinales, infecciones urinarias, o problemas generales de los niños
  • Espirometría: Es una prueba de exploración de la función respiratoria para detectar o confirmar problemas pulmonares más graves. Es muy sencilla e indolora, consiste en inhalar profundamente a través de un dispositivo colocado en la boca y después exhalar lo más rápido y fuerte posible
  • Radiografías: Esta prueba se realiza si es imprescindible para el diagnóstico de la enfermedad como problemas osteoarticulares o respiratorios. La preparación y realización es igual que para un adulto

Hay muchos tipos de tratamiento, en función de la enfermedad. Los pediatras mediante las pruebas diagnósticas y la exploración determinaran el tratamiento más adecuado en función de la edad y características individuales. En definitiva, puedes asistir a la consulta del pediatra tanto para realizar las revisiones programadas como si detectas cualquier posible problema. El pediatra realizará la exploración correspondiente y las pruebas diagnósticas pertinentes. Si es necesario te derivará a un especialista que tratará más en profundidad la enfermedad.